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Historias del Tren.
Príncipe Pío, una estación de las que hacen afición.
Aunque es una estación que ha sufrido grandes transformaciones en su larga existencia, siguen asombrando sus enormes marquesinas en paralelo que protegen bajo su techo varias líneas de cercanías, de metro, un centro comercial...
Lo que se dice unas señoras marquesinas....
Al parecer no se pudo unificar el tamaño de las mismas debido a que no se pudo disponer de ese espacio de suelo hasta mucho después de comenzar su construcción, por eso se quedó coja...
Pero eso no le resta empaque y magnificencia, ni siquiera después de sufrir un cierre a trenes que no fueran de cercanías en años años 70.
Renació de sus cenizas con las obras de Atocha, y ahora sufre una continua ebullición como Intercambiador entre diferentes medios de transporte y un gran centro comercial.
Yo la conocí en el 92, algo tarde, pero fue mi particular "bálsamo de fierabrás", que todo lo cura.
Por motivos familiares, tuve una tarde libre por Madrid, y no se me ocurrió nada mejor en aquel momento que irme a un sitio que a los no aficionados ni de fuera de Madrid no les sonará....el PASO A NIVEL DE LA FLORIDA.
No me costó llegar, pero una vez allí lo que me costaba era marcharme.
Es (era) ni más ni menos que un paso a nivel con guarda a la salida de P.Pio, en plena zona de agujas y maniobras.
Colas de gente esperando a subir la barrera, coches impacientes ante incesantes maniobras de coches de Correos, de furgones, de cortes de material de los expresos....
Pude disfrutar de los coches de WL más antiguos, de sus restaurantes, de vagonetas de diferentes servicios...
En fin, todo un espectáculo, para un chaval con ganas de aprender y de saber a qué se debían tantas maniobras...pues precisamente un ferroviario que pasaba por allí, para marcharse en una vagoneta, en vista de que no llegaba y mi cara de alucinado, me lo explicó.
Los diferentes furgones, los coches que tenían que pasar a talleres, añadir o quitar coches...eran taréas de todos los días.
Los que nunca se acostumbraban eran los conductores, por poco tiempo que estuviera el paso cerrado, pero qué le iban a a hacer....
Al poco tiempo se clausuró, con las obras de la actual configuración de la estación.
El progreso es imparable, pero tras aquella tarde, lo que yo tenía claro es que mi afición por el ferrocarril no había hecho sino consolidarse definitivamente.
© Eltrenero.